Esta web utiliza cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar la visita, aunque en ningún caso se utilizan para recoger información de carácter personal.

Más información Política de cookies

Aves de montaña de la Sierra de las Nieves

Noticias


Aves de montaña de la Sierra de las Nieves

Aves de montaña y grandes rapaces

No sólo paisajes de montaña y pinsapos

La Sierra de las Nieves es conocida por acoger los mayores bosques de pinsapo del mundo y por poseer paisajes de montaña de gran belleza, como el quejigal de Tolox, el Peñón de Enamorados o la cumbre del Torrecilla. Sin embargo, en este espacio natural hay otros valores naturales de gran interés que contribuyeron a su declaración en 2021 como Parque Nacional. Dentro de sus valores faunísticos destacan sus aves, con una diversa comunidad de casi 120 especies, que va variando a lo largo del año, presentando especies residentes, invernantes, estivales y de paso. Esta sorprendente diversidad de aves se explica, por su estratégica situación geográfica en plena ruta migratoria entre África y Europa y por la gran variedad de hábitats que alberga este espacio. Recorriendo el territorio podemos encontrar diferentes especies de aves vinculadas a distintos ambientes, pudiendo distinguirse entre aquellas ligadas a zonas forestales, ya sean de coníferas o frondosas, las propias del matorral, de roquedos y acantilados, de ríos y riberas, etc.

Como elementos más destacados de la fauna ornitológica de la Sierra de las Nieves sobresalen sus poblaciones de aves rapaces y la comunidad de aves de alta montaña. Entre las rapaces encontramos tanto especies vinculadas tanto a medios rocosos como tras vinculadas a ambientes forestales. Entre las especies rupícolas se incluyen grandes águilas, como real y perdicera, buitre leonado, halcón peregrino y cernícalo vulgar, todas ellas vinculadas a hábitats rocosos; por su parte el águila culebrera, águila calzada, ratonero común, azor y gavilán se desenvuelven en las masas forestales de este Espacio Protegido.

Entre las aves genuinamente de montaña, se incluyen especies tan llamativas como el roquero rojo o la collalba gris, aves insectívoras que pasan el invierno en regiones tropicales africanas y regresan cada primavera a las cumbres de las montañas andaluzas para reproducirse. También cabe destacar a otra especie más discreta en su plumaje como la alondra común, propia de regiones más frescas del centro y norte de Europa, que en el sur peninsular únicamente aparece como reproductora en zonas de montaña, donde la altitud compensa climáticamente la baja latitud. Junto a las anteriores encontramos un conjunto de aves que, aunque sean frecuentes en las partes más elevadas de la Sierra de las Nieves, también pueden aparecer en zonas más bajas, siempre que dispongan de abundancia de cortados y riscos rocosos. En este grupo se incluyen la chova piquirroja, un córvido gregario que se alimenta de insectos en praderas o el vencejo real, una de las aves más veloces y que está extraordinariamente adaptada a la vida aérea. Entre las especies invernantes podemos destacar al escaso zorzal real y al mirlo capiblanco que, en gran medida pasan los meses más fríos en las montañas de Europa meridional alimentándose de frutos, retornando a los bosques del centro y norte del continente en primavera para afrontar el periodo de cría.

Investigando las aves de montaña

Recientemente las aves de alta montaña de la Sierra de las Nieves han recibido atención del mundo científico. Desde 2021 un equipo de ornitólogos de la Universidad de Málaga estudia en profundidad los múltiples aspectos de la vida de las collalbas grises, roqueros rojos y alondras comunes. Para ello se están anillando collalbas grises y equipándolas con unos dispositivos denominados geolocalizadores, lo que permite estudiar con detalle  sus movimientos entre Europa y África, arrojando también datos sobre longevidad de las aves, fidelidad a los lugares de cría e invernada, etc. Todo este conocimiento acerca de la ecología de las aves de montaña resultará de gran utilidad en la conservación de sus poblaciones y los hábitats donde viven. Los ecosistemas de alta montaña están particularmente amenazados por el cambio global, donde el calentamiento del clima y el abandono de actividades tradicionales, como la ganadería extensiva, están modificando drásticamente sus condiciones físicas y biológicas.


Juan José Jiménez Rodríguez
Técnico de apoyo Tragsatec Parque Nacional y Natural de la Sierra de las Nieves