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Lugares de observación

Birding Málaga

Lugares de observación

GR 249. Etapa 09: Periana - Alfarnatejo (Pulgarín Alto)


La salida de Periana se hace a través de cultivos abandonados de olivar y almendros, con algunos pies de encina jóvenes que muestran la potencialidad forestal de terreno. Así, encontraremos desde un principio especies de zonas abiertas junto a una comunidad de especies forestales, que aún se observan en densidades bajas. A lo largo de la etapa se cruzarán zonas de monte bajo, con especies de interés, así como encinares y cultivos de cereal y olivar. De entre los cultivos de olivar cabría distinguir aquellos recientes de los que están dando fruto desde hace más de 100 años (algunos de los pies que encontraremos a nuestro paso bien merecen unos minutos de observación). En las cercanías del cortijo de Marchamona y en la parte final de la etapa estaremos cerca de imponentes cortados que sirven de refugio a especies carismáticas típicas de estos ambientes.

 

Especies Singulares

En el inicio de etapa podremos observar tórtola turca, estorninos y gorriones, en las zonas vinculadas a edificaciones, junto a otras especies como cogujada común, curruca cabecinegra, buitrón, carbonero común y diferentes especies de fringílidos (verdecillo, jilguero y verderón). Durante la primavera y el verano, tendremos de manera continua en el cielo vencejos (mirando con atención se pueden identificar el pálido, el común y el real) y diferentes especies de hirundínidos (principalmente golondrina común, avión común y golondrina dáurica).

Antes de entrar en una zona poblada con encinas dejamos a nuestra izquierda una zona de monte bajo con aulagas, donde también aparecen las primeras formaciones de roca desnuda y ejemplares de encina dispersos de porte arbóreo. En esta zona comienzan a aparecer especies típicamente rupícolas y comienzan a ser más frecuentes aquellas ligadas a los medios arbóreos, destacando el roquero solitario y la collalba negra, a los que se sumará durante el invierno el colirrojo tizón, en las zonas rocosas. Ya en el entorno de las aulagas, muy cerca del encinar, aparecen la curruca rabilarga y el alcaudón común; a la lista de fringílidos mencionada anteriormente se le suma en esta zona el pardillo común. Además, podremos observar perdices, mochuelo y también rapaces como el águila culebrera y el cernícalo vulgar. Ya en la zona ocupada por encinas podremos ver tórtola común, de nuevo carbonero común, acompañado de herrerillo común, y también pinzón vulgar.

El inicio del primer rellano desde que se iniciara la etapa lo marca la presencia de unos pinos carrascos de gran envergadura, que junto a los cultivos de cereal darán de nuevo pie a que nuestra lista de especies observadas se enriquezca. Podremos observar paloma torcaz, cogujada montesina, zarceros comunes y, en la distancia, se dejarán sentir las chovas piquirrojas, sobrevolando los cortados que dominan el cortijo de Marchamona. De aquí hasta Guaro encontraremos cultivos de cereal y olivar, donde perdices, abubilla, golondrinas común y dáurica, cogujadas, bisbita común, lavandera blanca, colirrojo tizón, curruca cabecinegra, buitrón y estornino constituyen las especies más frecuentes.

La senda pasa junto al cortijo de Zapata, donde la presencia de un nacimiento de agua hace posible que se forme un bosquete de ribera con olmos de gran porte y álamos. En primavera el canto de la curruca capirotada es el predominante en la zona, el cual se transforma en un sonoro y fuerte chasquido durante el invierno. Además de capirotadas podremos ver gavilán, tórtola común, paloma torcaz, mirlo común, zorzales común y charlo, oropéndolas y tendremos la ocasión de escuchar autillo, lechuza común y chotacabras pardo durante la noche. Dejado atrás el cortijo, se pasa por un acebuchal muy cerrado donde, además de los paseriformes vistos hasta el momento, hace acto de presencia el arrendajo, que delatará nuestra presencia con sus gritos de alarma. Especialmente en invierno esta zona se puebla de aves procedentes del centro y norte de Europa que encuentran en los acebuches el alimento y la protección necesaria para sobrevivir durante los meses fríos (principalmente zorzales comunes, petirrojos y currucas capirotadas).

Pasado el cortijo de La Cueva comienza el último ascenso entre olivos de la variedad verdial, que culminan en un monte bajo donde puede observarse durante la época de cría a la curruca tomillera. El descenso final se hace entre olivos de troncos descomunales, donde el escaso alzacola persiste y puede observarse en primavera y verano, aunque en densidades muy bajas. Los lugareños conocen al escaso alzacola, especie que hace honor a su nombre, y destacan su enrarecimiento progresivo durante los últimos años. El protagonismo pasa a partir de esta zona a los impresionantes tajos del entorno de Pulgarín, paredes calizas que predominarán en las próximas etapas. En estos agrestes paisajes se hacen un hueco las rapaces rupícolas, con el águila perdicera, el halcón peregrino y el búho real como especies destacadas. El buitre leonado también frecuenta la zona, aunque de forma irregular y generalmente en números reducidos.

Si desea más información sobre esta etapa (localización, fenología o valores naturales), pinche aquí.

Itinerario

Esta etapa se caracteriza por el contraste cromático entre los acusados relieves del Arco Calizo, el mosaico de cultivos, el matorral mediterráneo y la lámina de agua del embalse de la Viñuela, destacando  en su tramo final los imponentes cortados rocosos de los Tajos de Gomer y Doña.

 

Rutas A pie En bicicleta A caballo
Tipo etapa Lineal
Distancia 13500
Tiempo estimado 3:30
Tipo de firme Pista y vereda con buen firme y en buen estado